De Rut Lance - Crystal Fairy...
Durante la Batalla de las Doce Casas murieron varios Caballeros Dorados pero he aquí lo que sucedió en la Casa de Acuario. Un singular personaje entró caminando, con las ganas mismas de no querer ver a esa persona, que alguna vez amase tanto...
Milo: Así que de esta manera terminaste. (Silencio) Mira nada más cómo terminaste. A manos de él, de tu aprendiz. (Silencio) Tal vez peor que aquella vez en la cual fuiste tú el aprendiz. (Silencio) Aunque..., aunque, eso pudo cambiar. ¡Diablos que sí podía cambiar! (Una lágrima asoma a sus ojos) Pero ahora, ¡Ahora ya es tarde, maldita sea! ¿Cómo pudiste dejar que fuera así? ¿cómo pudiste permitir causarte tanto daño? ¿Cómo no me dí cuenta si eras tú lo que más adoraba? Lo que más deseaba... Lo que más quería... ¡Y todo por tus tontos prejuicios! Por tu estúpido miedo, tu maldito autocontrol. Por las idiotas ideas de tu misógino maestro... Por mi...
El Caballero del Escorpión Celeste se acerca al inerte cuerpo, dudoso, se acerca lentamente a ese bello rostro que alguna vez lo había embelesado tanto...
Milo: ¿Cómo pudiste ser tan estúpido? Idiota, baboso, animal, misógino, Témpano de Hielo... (Se detiene) Témpano de Hielo...
Milo se acercó aún más y besó tiernamente los inertes labios de aquel a quién le llamase "Témpano de Hielo" con tanta pasión que ardía dentro de sus entrañas; tal vez, queriendo que ese calor lo pudiera hacerlo regresar a la vida. Pero se daba cuenta de lo inútil que era, ya que el Caballero de Acuario ya no daba señales de su cosmos, menos aún de vida...
Milo: Adiós Camus, algún día nos volveremos a encontrar...
Dicho esto, Milo se dirigió hasta la Casa del Escorpión Celeste, en espera de la Diosa Atenea.